El retiro de las tropas estadounidenses de las ciudades iraquíes esuna victoria de los pueblos y una gran derrota del imperialismoMié 01/07/2009 Por:Unidad Socialista de Izquierda
Este lunes, 29 de junio, el mundo ha podido ver cómo el pueblo irakícelebró eufórico el retiro anticipado de las tropas invasoras de loscentros urbanos de Irak. Esta merecida celebración es el fruto de laresistencia de un pueblo que logró derrotar a los ejércitosimperialistas, superando los peores castigos a manos de una ocupaciónanglo-estadounidense que significó la muerte de más de un millón deiraquíes, así como la detención y tortura de miles más. Antes de invadir Irak en 2003, bajo la justificación insólita de queese país árabe suponía una amenaza militar para los EEUU, losimperialistas habían sometido al pueblo irakí a más de una década debloqueo económico y bombardeos con uranio empobrecido. Todos estosaberrantes crímenes del imperialismo han hecho más heroica laresistencia iraquí, que nunca pudo ser reducida o dominada por losinvasores. El intento de aplastar a ciudades enteras, como Faluya, yconvertirlas tierra arrasada, quedará en la historia como uno de loscrímenes más atroces de los genocidas estadounidenses. Luego de una rápida victoria sobre el decrépito gobierno de SaddamHussein, quien terminó siendo asesinado por sus antiguos socios, lastropas de los EEUU y sus lacayos europeos se vieron empantanadas,incapaces de dominar la situación política y militar de Irak. Bush vioevaporarse su proyecto de dominación mundial con las derrotas sufridasen Irak y Afganistán, la derrota de Israel en el Líbano, el fracasodel golpe de Estado en Venezuela, la retirada de sus aliados militaresen Irak ante la presión popular, las crecientes complicacionesmilitares en Pakistán y la caída del régimen de Musharraf, el fracasode Israel en su campaña contra Gaza; y de manera decisiva, lairrupción de una fenomenal crisis económica. Todo esto ha dejadopracticamente en calzoncillos al imperialismo, tan debilitado queincluso se muestra incapaz de apoyar abiertamente a los golpistas deHonduras. La llegada de Obama, en un contexto de franco deterioro del poderío delos EEUU, como jefe del Estado más odiado por los pueblos del mundo,llevó a una adaptación en la estrategia imperialista, para evitar unaderrota más aplastante y definitiva a manos de la resistencia irakí yafgana. Obama, además de intentar subir la moral de los invasoresgenocidas con viajes a Irak, maniobras para evitar que se hicieranpúblicas las fotografías de las torturas practicadas por los esbirrosyanquis, así como un discurso moralista y fariseo; buscó tambiéncapitalizar el descontento interno con los resultados de la ocupaciónde Irak, y para salvaguardar los intereses de la potencia imperialistadecide planificar la retirada de las tropas invasoras y su trasladogradual hacia Afganistán, donde la resistencia recrudece susoperaciones. Pese a haber estirado el cronograma de retirada hasta el año 2012, sinembargo los militares yanquis se han visto obligados por lasoperaciones de la resistencia a adelantar el primero de los retirosparciales pautados, el que establecía la salida de las tropas de loscentros urbanos, hacia zonas suburbanas o rurales. Las imágenes del pueblo irakí celebrando en las calles su victoriasobre los verdugos estadounidenses, muestran un rostro de patetismoimperialista no visto desde la retirada desesperada de los marines deSaigón, ante el avance de la guerrilla vietnamita. Se trata de unavictoria parcial, pero muy importante del pueblo irakí, así como detodos los pueblos del mundo cuya movilización impidió a los yanquistener las manos libres para maniobrar a sus anchas en Irak, y con laque se obligó a los gobiernos de Inglaterra y España a retirar sustropas del país árabe. Todos los pueblos debemos redoblar nuestro apoyo a la dignaresistencia irakí y exigir el inmediato retiro de todas las tropasimperialistas de Irak y Afganistán.